Una comunidad que evangeliza
Con esta sencilla aportación para la revista parroquial quiero unirme con gozo y alegría a la celebración del XXV ANIVERSARIO de nuestra queridad y siempre recordada Parroquia de la Asunción.

A lo largo de los dos años que estuve como párroco no tuve mucho tiempo para poder observar los procesos pastorales vividos en la Parroquia, pero si quiero expresar y compartir con todos vosotros la experiencia que suposo para mi la estancia en la Parroquia de la Asunción, y en Martos, exponiendola en los siguientes puntos de reflexión:

Observo un gran esfuerzo, muy generalizado, por parte de todos, por ir haciendo de la Parroquia una comunidad más auténtica y más participativa. Los seglares se van incorporando a las tareas de la comunidad cristiana y prestan sus servicios de forma responsable en las tareas fundamentales de la Parroquia referentes a la Palabra, Liturgia y Caridad.

Un aspecto muy positivo que observé en la Parroquia fue la actitud de superar el personalismo por parte de los miembros de la Parroquia con respecto a los sacerdotes anteriores; esto supuso el trabajo en equipo avanzando en la dirección iniciada y continuada por los anteriores párrocos, que no perdieron el contacto con la Parropquia. Para mi fue una gran satisfacción al ir a administrar el sacramente de la Confirmación, a petición de los jovenes confirmados, vernos los cuatro párrocos que ha tenido la Parroquia desde su creacción. Es signo de madurez de los seglares que dan pasos importantes en superar el protagonismo y pasar a una actitud de servicio en la comunidad parroquial.

Para mi es gozoso ver cómo los sacerdotes pasamos por la Parroquia pero el Consejo Parroquial, catequistas, grupos de jóvenes, matrimonios, etc, permanecen en su misión evangelizadora, trabajando por que la Parroquia sea más misionera, descubriendo cada día su vocación precsa en esta sociedad que se va alejando de la fe.

Por último, constaté cómo se iba desarrollando poco a poco un estilo de uina Parroquia acogedora donde la gente más alejada se sintiera como en su casa. Recuerdo con satisfacción la primera presencia de inmigrantes magrebies en Martos, cómo por medio del grupo de Cáritas parroquial se sensibilizó al barrio, a la gente, para acogerlos, buscándoles vivienda, trabajo, etc. Se acogieron en la parroquia y ellos encontraban no sólo solución a sus problemas, sino calor humano, salón, aseso, ropa, etc. Todo ello nos evangelizó a nosotros un poco más; nos ayudaba a ser más consecuentes con nuestra fe en la solidaridad con los más desfavorecidos.

Yo pediría, para terminar, que la Parroquia de la Asunción, tan querida por mi, fortalecidad por la presencia del Espiritu, sepa proponer y promover a todas las personas que la integran no solo practicas religiosas, murales y caritativas sino compromisos y acciones que tiendan a anunciar y hacer presente la fuerza del Evangelio en el mundo. Que esté siempre abierta a las preocupaciones y problemas de los hombres y sea dócil a la llamada del Espíritu para que siempre esté dispuesta a llevar a cabo la Nueva evangelización.

Con el deseo de vernos en los actos que se lleven a cabo en la Parroquia os mando a todos un fuerte abrazo.

Rvdo José Lomas Maya
tercer párroco de la Asunción
 
 
Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Martos — ( Diocesis de Jaén ). © 2008.
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